jueves, 21 de julio de 2022

Soloyloquio....menos es más

Saludos.

Llevo tiempo sin escribir nada, no porque me hayan clausurado la cuenta o algo parecido, sino porque ya no tengo mucho que contar.

Sin embargo, recientemente organicé una pequeña partida de warhammer 40k de aprendizaje para socios de la asociacion "Jobbyt"


Al ser una partida de aprendizaje, decidí quitar un montón de capas de reglas, además de realizar yo tanto los ejércitos como el despliegue. Nos olvidamos, por tanto, de estratagemas, reglas de facción, reliquias, rasgos, reservas estratégicas,...

En principio tenía miedo de que quedara un juego demasiado simploncete, pero fué todo lo contrario. Tan solo con la complejidad de las hojas de datos y las reglas básicas nos quedo un juego suficientemente denso (al mirar perfiles constantemente) y divertido.

De hecho, pese a estar arbitrando la partida en lugar de jugar, pasé una tarde estupenda. Y me quedó la sensación de que el juego mejora cuando es más sencillo. Que la gran cantidad de capas de reglas no hacen sino emborronar una experiencia de wargames de miniaturas, al meter tanta gestión externa de puntos, reglas añadidas, misiones personalizadas,....

Ya lo he comentado en otras ocasiones, pero el Warhammer 40k actual no es un juego amable con los jugadores casuales. Es dificilísimo seguir las actualizaciones, tanto de reglas como de puntos. Entre partida y partida, debes aprender a jugar de nuevo. Da una pereza enorme. Y una vez en la partida, vas como pollo sin cabeza, intentando recordar las mil reglas y estratagemas que puedes usar. Por eso creo que en Warhammer 40k menos es más

¡Si no te gustan las reglas extra, no las uses y ya!
Por supuesto, si juegas sin las relgas es más sencillo, pero si tu oponente si las utiliza se va a mear en tu cara.

Una partida pequeñita de cruzada puede ser más satisfactoria que una macropartida. Incluso se echan de menos las ediciones antiguas, no porque fueran más sencillas (algo sí pero tampoco mucho) sino porque eran más inmersivas (Encaramientos, cuerpo a tierra, plantillas, ....). Es cierto que las nuevas ediciones son más equilibradas y dan lugar a menos conflictos en el tablero, pero tal vez el nuevo juego de la Herejía de Horus, tenga las mejores partes de ambos sistemas. El tiempo dirá.

Este menos es más  también lo he sufrido en otros juegos, que al meterle complejidad empeoran, en lugar de mejorar (como una peli de Nolan). En D&D, por ejemplo, es habitual que acaben cargándose un sistema que funcionaba bien al añadirle un exceso de suplementos. Saben que el rolero tiene alergía al dinero y se encargan de vaciarte el bolsillo con manuales de criaturas cada vez más bizarros, campañas , psionicos y doblacucharas,... (Eso sí, los munchkin están contentísimos con tanto material para combinar)

Otro ejemplo podemos verlo en juegos de mesa como el Colonos de Catan. El juego básico esta bien, pero añadirle las expansiones hace que las partidas de una hora y poco se vayan a 3-4 horas con facilidad. Hay juegos mejores para invertir esa cantidad de tiempo.

Por último, un juego que me ha defraudado un poco por su excesiva complejidad ha sido el Gloomhaven: Fauces del Leon. No puedo decir que sea un mal juego, pero la gestión de mano es tan enrevesada, que en ocasiones te olvidas de lo que pasa en el tablero. Si bien es un buen juego, la dificultad le quita disfrute al mismo.

Pues esta es mi recomedación de hoy, en ocasiones menos es más.  Como esa adolescente que se maquilla por primera vez para ir a una fiesta y te dan ganas de llamar a Batman. Con menos pote le iría mejor.

¿Se os ocurre algún ejemplo más?



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