Buenas, amante de lo añejo!
¿Añejo? Por supuesto. En unos tiempos donde cualquiera tiene abierto uno o varios canales de Youtube, Twitch, podcast, TikToks y vete a saber algún otro medio audiovisual, que narices hago escribiendo (y tu leyendo) un blog. Porque nos gusta lo añejo y por eso eres bienvenido.
La reflexión que quiero hacer hoy, es sobre la época dorada jugona que estoy viviendo (y espero que dure). Desde antes de nacer mis hijas, no he tenido un tiempo tan fructífero en cuanto a ocio como tengo actualmente (ya van siendo mayores, mas independientes...).
- "Vale, estas jugando mucho, ¿vienes a dar envidia o que mierdas...?"-
No, todo lo contrario, vengo a realizar la especialidad de muchos jugadores de Warhammer: Llorar.
Mi lamento se debe a que aunque ahora tengo algo de tiempo, la oferta de ocio no para de crecer: Montones de series muy interesantes por todas las plataformas, montones de juegos de mesa nuevos cada año, juegazos para la Playstation, la santísima trinidad (Magic, Rol y Warhammer)...., como dice el título de esta entrada...No me da la vida para tanto vicio.
Como el tiempo es limitado, no queda más remedio que especializarse como friki. Ya no se puede ser un friki genérico, que le dé a todos los palos. Se puede ser rolero, comiquero, wargamero, gamer, influencer, ..(Ludopater, si te van las casas de apuestas) o una combinación de varias.
Otra opción, es coger los vicios por temporadas, dependiendo de la disponibilidad del resto de la gente. Esta es la opción que suelo elegir, dependiendo de la gente disponible, juego a una cosa u otra. Soy un omnivoro friki, y me adapto a casi todo.
Sin embargo, incluso así, la oferta sigue siendo muy amplia, y hay que abandonar ciertas fuentes de ocio: Por el bien de tu salud mental, por el bien de tu cartera...(y para dedicar tiempo a madre e hijas y que no te echen de casa, por puto enfermo). Pero ¿Qué abandonar? No siempre es lo que menos te guste, en ocasiones descartaremos por falta de tiempo u oportunidades.
Por ello, sin más preámbulos, voy a comentar que he descartado:
- Netflix. Existen muchas plataformas de contenido digital y esta es la que menos me convence. Tiene mucho contenido para adolescentes, series virales, anime,... pero no tiene nada de una calidad que me haga contratarla (salvo quizás, Arcane). De hecho, son famosos por coger obras excelentes y destrozarlas con sus versiones. Por si fuera poco, no estoy de acuerdo en las últimas políticas de inclusión forzada, o censuras que se realizan, por lo que no compro su producto. "Pero esas políticas las aplican todas las plataformas, ¿Por qué sólo descartar Netflix?" Porque soy un hipócrita de mierda.
- LCG. Los famosos Living Card Games tan de moda en estos tiempos. Tenemos grandes juegos como Arkham Horror, Marvel Champions, Lord of the rings,... que aunque estoy seguro que me gustarían, no tengo ni el tiempo ni el dinero suficiente para dedicárselo a estos juegos. Porque para jugar a sacaperras con forma de cartas, para eso tengo el eterno Magic, que todavía sigo jugando de cuando en cuando.

¡Aléjate de mí! - Otros juegos de Games Workshop. Ya me metí de lleno en Warhammer 40.000, no quiero volver a preparar, montar y pintar miniaturas para no jugar prácticamente nunca. Con un solo juego, ya ando perdidísimo en cuanto a reglas y novedades, como para intentar llevar al día varios juegos. No me interesan, por tanto, ni Bloodbowl, ni Kill Team, ni Warcry ni siquiera Age of Sigmar. Tengo saturación de plástico, no quiero adquirir más (y menos de plástico a precio de platino).
- Rol Online. O rol en general. No puedo decir nada negativo con respecto a este hobby, salvo que consume una cantidad inasumible de tiempo. Que tenga ahora un poco más de tiempo no significa que pueda tirarme 5 horas seguidas conectado, ni siquiera en fin de semana. Es una pena, porque me gusta, pero así me ahorro una pasta en manuales y suplementos, que no paran de publicar.


No hay comentarios:
Publicar un comentario